
Perlas Cotidianas – Formación?
Ser humilde pasa por reconocernos como criaturas que dependemos del Creador.
Debemos mantener el corazón blando para que pueda ser tocado por la realidad divina.
Una perla cotidiana explica que la conciencia más que culpa, nos muestra esa desalineación geométrica con el Norte Divino.
Se puede engañar a los demás con apariencias pero nunca al testigo silencioso que vive detrás de nuestros ojos.
Cuentan que debemos dejar que nos guíe Èl, hacia lo eterno, obviando las expectativas de lo inmediato.
Aunque no todo salga “bien” según el mundo; Él sigue siendo nuestro guía.
Crecemos en Luz gracias a la resistencia y esa coherencia de saber que le debemos obediencia.
El Texto de Textos nos revela en Colosenses 3:15, “Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones”.
Amemos nuestras cotidianidades… ¡Transformándonos…!



