
Perlas Cotidianas – Idioma?
Nuestros signos lingüísticos, le dan un sentido u otro a nuestras vivencias, quizá por ello el hebreo (עבר, heber) nos hable de cruzar al otro lado: al de la eternidad.
Nuestro Salvador, redentor y maestro, es el verbo (rav, רַב) el que materializó la palabra para todos.
Una perla cotidiana nos reitera que “ser santo” no es ser perfecto, sino estar en camino, hacia Su dirección, con intención de mantenernos tras Su luz.
Él es nuestro rabino (רַבִּי, maestro), única autoridad para guiarnos a través de Sus preceptos.
Cuentan, que santidad no es distancia con lo terrenal, sino profundidad en lo espiritual.
Todos nuestros saberes (יוֹדֵעַ, yodea) están plagados de conceptos limitantes y finitos que no nos permiten comprender plenamente Su infinitud y omnipotencia.
Todo nos llama a ser fieles (אָמַן – Aman) a su palabra, a su amor.
El Texto de Textos nos revela en I de Corintios 13:1, “Si hablo en lenguas humanas y angelicales, pero no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o un platillo que hace ruido”.
Amemos nuestras cotidianidades… transformándonos..!



