
Perlas Cotidianas – Prudencia?
Debemos ser reyes de nuestra lengua para controlarla y no esclavos de sus letales efectos.
Solo en el silencio de la lengua puede escucharse la voz del alma (Neshamá).
Quien no controla su lengua, fragmenta la realidad; quien es prudente, mantiene la unidad.
Una perla cotidiana nos reitera que el prudente calla aun cuando a su alrededor no hay ningún ruido.
Redescubramos el poder estratégico del silencio.
Cuentan que debemos ser responsable incluso del eco de nuestros pensamientos.
Evitemos que el ego use nuestra voz para alimentarse.
El Texto de Textos nos revela en Mateo 12:36, “Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.”
Amemos nuestras cotidianidades… ¡Transformándonos…!



