
Perlas Cotidianas . Retroalimentarnos?
Nutrirse espiritualmente es el arte de extraer las chispas divinas y desechar la cáscara física.
Lo que dejas entrar en tu mesa de vida altera el cálculo final de tu bienestar.
Donde otros ven un obstáculo, un creyente ve la oportunidad de aceptar que el Creador actuará.
Somos un campo de energía que intercambia frecuencias. Elijamos resonancias, no solo sustancias.
Debemos dejar de ser “glotones de estímulos” y empezar a ser “catadores de paz”.
Se trata de transformar el deseo de recibir para uno mismo en un deseo de recibir para compartir.
La comida física mantiene el templo (el cuerpo), pero solo el Pan de Vida mantiene la presencia dentro del templo.
El Texto de Textos nos revela en Juan 6:35 “Yo soy el pan de vida”
Amemos nuestras cotidianidades… ¡Transformándonos…!



