Back

Mi Kabbala – Kislev 29, 5786 – Viernes 19 de diciembre del 2025.

¿Cuentas?

El Texto de Textos nos revela en Isaías 40:22. “Él está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar. 23 El convierte en nada a los poderosos, y a los que gobiernan la tierra hace como cosa vana”.

Como siervos (עָ֫בֶד, ebed) del Creador, asumamos que todo gira en torno a Él en vez de preferir el ser esclavos del pecado, atándonos terrenalmente a la gravedad, la cual hace que nuestros movimientos sean lentos, aferrándonos a espacios, a un tiempo y a este vehículo corporal obviando nuestro eje celestial, distraídos en un ego que simplemente nos lleva a que tengamos más en cuenta lo exterior, que esa realidad interior que nos refleja Su palabra, llenándonos de imaginarios y elucubraciones vacías cuando lo que debería contar para nuestro verdadero crecimiento integral que es Su plan.

En este universo todo se articula y complementa con la vibración del Creador, por ello nuestros movimientos elípticos gracias a ese eje de la tierra también nos dan la idea que el Creador es quien da Luz, siendo el sol tan solo un reflejo, señales que nos llaman a reconocerle en todo siendo ese solsticio solo otra forma de recordarnos que nuestro tiempo es relativo, por ende, que debemos apostarle a la eternidad para ver en cada equinoccio el reinicio de nuestro otoño o primavera, estación que nos incita a sabernos parte integral de esta Su magna obra, guiados por su fluir, por la fuerza (Chayil, חָ֫יִל) de Su Palabra.

Los movimientos de rotación y traslación que afectan algo más que nuestra corporalidad nos hacen que contemos el tiempo de acuerdo a una velocidad preestablecida que, aunque no encaja con la eternidad en su simetría, nos refleja ese modelo de pensamiento engañoso que solo nos ofrece conceptos amañados: tamaño, forma y posición que como sistema nos lleva a interpretar nuestro magno universo desde un sentido y no otro, siendo necesario por ende reorientarnos de acuerdo a la guía de nuestro buen pastor (רָָאה, ra´ah).  

Josue (ספר יהושע‎, Sefer Yehoshúa) nos explica a través del Texto de Textos que todos esos movimientos de los que hacemos parte y que afectan nuestros seres, inconscientemente, dependen de Él, del vibrar de Su palabra, la cual nos incita a articularnos a ella, estado original en donde nos reencontramos con nuestra esencia, de lo contrario la materia a la que hoy nos aferramos, nos mantendrá en continua confrontación, llamando nuestra atención para que vibremos conforme a dichas frecuencias celestiales, las cuales permiten que todo se mueve armónicamente a Su voluntad.

Es nuestro libre albedrio el que simplemente debe fluir a través de cada uno de nuestros movimientos conscientes con esa movilidad universal divina, asumiendo cada ciclo renovador desde esa coherencia, dándole por ende a nuestros conteos y sus reinicios atemporales con sus estaciones, otra lectura, una que haga que esos aparentes fenómenos naturales nos permitan el estar más cerca del Creador y sus propósitos, ya que al reconocernos como parte integral de un único universo (יקום, ye-kum) y de esta única creación, seremos guiados por Su Santo Espíritu y Su voluntad, sabiéndonos aportantes a esta Su obra en donde todo lo creado coexiste dentro de esa Su armonía. 

El Texto de Textos nos revela en Romanos 10:17,“así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra del Creador. 18 Pero digo: ¿No han oído? Antes bien, por toda la tierra ha salido la voz de ellos, y hasta los fines de la tierra sus palabras. 19 También digo: ¿No ha conocido esto Israel? Primeramente Moisés dice: yo os provocaré a celos con un pueblo que no es pueblo; con pueblo insensato os provocaré a ira”.

Oremos para que cada giro del sol nos llame a rendirle cuentas a Él.

Leave A Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *