
Mi Parashá – Génesis 27:8
El versículo comienza con “וְעַתָּה” (Ve’atah, “Y ahora”), una palabra que implica un cambio o una transición hacia una nueva etapa. En la cábala, “ahora” representa el momento presente, lo cual tiene un gran valor espiritual. Este “ahora” se refiere a un tiempo de acción y decisión, sugiriendo que es un momento crucial para Jacob, que deberá actuar de acuerdo con las instrucciones de su madre.
La palabra “שְׁמַע” (shema, “escucha”) es especialmente significativa en la tradición judía y en la cábala y tiene un valor gemátrico de 410 (Shin=300, Mem=40, Ayin=70), que se relaciona con el concepto de kadosh (קָדוֹשׁ), que significa “sagrado”.
Escuchar, en este contexto, no significa solo oír, sino asimilar y comprender profundamente. Se refiere a la atención plena y al entendimiento. Esta es la misma raíz que se utiliza en el Shema Yisrael (“Escucha, Israel”), una declaración central de fe en el judaísmo, lo que subraya la importancia de estar receptivo y atento a lo que se está comunicando. Este valor numérico sugiere que el acto de escuchar es un acto sagrado, una conexión profunda con la verdad y la divinidad.
La palabra mi voz, בְּקֹלִי (be’koli), tiene un valor gemátrico de 138 (Bet=2, Qof=100, Lamed=30, Yod=10), que está asociado con la palabra hebrea tzemach (צֶמַח), que significa “brote” o “retoño”. Esto sugiere que la “voz” no es solo una instrucción, sino una semilla de crecimiento espiritual que, al ser escuchada, puede florecer en el alma de Jacob.
La expresión ordeno מְצַוָּה (metzavah) tiene un valor gemátrico de 141 (Mem=40, Tzadi=90, Vav=6, He=5), que está relacionado con la palabra emet (אֱמֶת), que significa “verdad”. Esto indica que lo que Rebeca está ordenando a Jacob proviene de un lugar de verdad y autenticidad, alineado con un propósito superior.
Este versículo refleja la importancia de la obediencia y la receptividad en momentos cruciales de la vida. La madre de Jacob, Rebeca, le está pidiendo que no solo escuche sus palabras, sino que confíe en ellas y las siga como si vinieran directamente de una fuente superior. La cábala sugiere que escuchar a las voces de sabiduría en nuestra vida, especialmente en momentos de confusión o duda, puede ser la clave para tomar decisiones que estén en armonía con el flujo divino.
La instrucción de Rebeca a Jacob es una llamada a la acción desde la fe y la confianza en la guía de un ser querido. El hecho de que use la palabra “שְׁמַע” (shema) resalta la necesidad de una escucha activa y profunda, ya que lo que sigue después de este versículo es un cambio radical en el destino de Jacob y Esaú. El versículo nos enseña que a veces, en momentos de decisión, debemos estar abiertos a las instrucciones y consejos de quienes tienen una visión más amplia y profunda de la situación.
Este versículo nos invita a reflexionar sobre la importancia de estar receptivos y de escuchar con intención y discernimiento. Además, nos muestra cómo las palabras de guía pueden ser la semilla de cambios importantes y cómo la verdadera obediencia proviene de una comprensión profunda y un deseo de actuar conforme a la verdad y al bien.



