
Mi Kabbala – Av 28, 5786 – Lunes 10 agosto del 2026
¿Sabático?
El Texto de Textos nos revela en Isaías 11:10, “Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa”.
Poco comprendemos del significado real de los números, el siete (שֶׁבַע, shéva) por ejemplo, no solo para quienes estudian gematría o cábala, sino para quienes asi quieren entender dicha revelación sino también para aquellos que, de alguna manera, reconocen que, a través de los números, el Creador también divina nos desencripta los misterios y visiones proféticas o que revestidas en parábolas nos otorga las . Esos números y sus cuentas son tan soloherramientas para entender mejor el cómo interpretar estos tiempos en donde egoístamente vivimos a nuestro acomodo cuando simplemente deberíamos entender que desde nuestro lenguaje que es también numérico se nos habla de la guía de Su Palabra la cual nos ofrece esas señales para reorientarnos.
Cada letra de la Biblia nos proyecta un mensaje por lo que releer esta y sus cifras como el 700 nos permiten vislumbrar ese número de veces en que podemos contar con su misericordia, las mismas que llevadas al Libro del Apocalipsis nos reiteran que como iglesia cada sello, es tan solo un anuncio que reconfirma su profecía final, en donde reposaremos a su lado. Lo que nos lleva a asumir nuestras diarias labores a través de esa guía divina (שְׁלֵמוּת, shlemut) que si así se lo permitimos nos enfoca hacia esa perfección para lo cual solo necesitamos mantenernos en nuestra fe, la misma que cada siete días debemos renovar a través de la oración en dichos escenarios de culto.
Todos los números nos hablan de ese final, denotando el poder de la fe, la que no desdice de nuestros esfuerzos, los cuales ajustados a esas señales directas del Creador y su Espíritu séptuple, nos mantiene integrados estrechamente a su Deidad, tal y como nos lo expresan profecías como la de la “Rama de Jesé” (גֶּזַע יִשָׁי) que en Isaías, nos muestra como el Espíritu se posa sobre el Mesías en siete facetas distintas, denotándonos gracias a esos atributos que forman la séptima esencia de Él que “Sobre su Ser reposará el Espíritu”, ese que nos guía de retorno hacia el séptimo día de la creación.
Reflexiones que vale la pena considerar para ver en el Shabat no solo el séptimo día, sino también, a través de Shmitá o año sabático, la oportunidad que se nos brinda para reconectarnos con Él como fuente de vida, acercándonos cada vez más al punto inicial de la creación, por lo cual necesitamos solo de Shmitá para que nos regrese a Él, ya que, cuando la creación se convierte en un recuerdo borroso, como humanidad, sentimos que este mundo nos distrae y nuestros conocimientos nos desenfocan. Así que Shmitá (שְׁמִטָּה) es, a la vez, un Shabat para la tierra, en el cual todo cambiará.
En un nivel más profundo, Shmitá es un tiempo para que volvamos a nosotros mismos, ya que por un lado, estas expresiones nos recuerdan nuestra inherente pequeñez e ineptitud, desafiando nuestro sentido de dominio del mundo y, por otro, acentúan nuestra grandeza ofreciéndonos un puente para que contemplemos mejor el significado interno de un año, tiempo en el que estamos llamados a reconectarnos con nosotros mismos y con los asombrosos momentos de la creación. Todo nos invita a acercarnos más y más a Él, siendo ese séptimo año otra oportunidad para que nuestra fraternidad y servicio se multipliquen setenta veces siete, tal como Él nos lo pide.
El Texto de Textos nos revela en Juan 14:27, “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”.
Oremos para que el Espíritu Santo nos revela los misterios de la creación.



