Back

Mi Kabbala – Elul 21, 5785, Domingo 14 de septiembre del 2025

¿Imagen?

El Texto de Textos nos revela en Génesis 1:27, “Creó, pues, el Señor al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”.

Nuestro lenguaje finito y limitado no logra comprender lo infinito del Creador, ni lo ilimitado de su sabiduría, por el contrario, con el sesgo de nuestras palabras solo podemos recrearnos en nuestras ignorancias y desconocimientos, lo que nos lleva lógicamente como creyentes a esperar que sea Él quien nos revele a través de nuestros procesos de conocimiento, con las chispas de luz de Su palabra el cómo lograr hacernos conscientes de todas esas inconciencias que nos sofocan y nos impiden ser a Su imagen, atendiendo ese llamado a hacernos parte, usando esos atributos que nos otorgó como dones para ser útiles a Su creación degustando de ella sin generar tantos disgustos (תסכול, tiskul).

La palabra hebrea para imagen es tzelem (צֶלֶם) que es derivada del concepto hebreo tzel que significa sombra, lo cual nos habla de un rayo de Luz, que al iluminar como el sol cualquier objeto genera una sombra que aparece junto a ella, lo que explica que reflejamos esa Su sombra a nuestro alrededor, sin poder percibir Su perfección y belleza por estar de espaldas, “escondidos”, tanto que no logramos comprender esa trinidad como Padre Creador con su Palabra para que nuestra capacidad mental y de imaginar tal como nos lo enseñó el hijo que es el Cuerpo, verbo encarnado, nos desapeguen de esta materialidad en donde nuestra alma requiere reconectarse gracias al Espíritu Santo.

La tarea implica lograr que esos conocimientos fruto de recrearnos en Su palabra nos eleven al estado Biná, el cual según las Sefirot es el que nos permite sabernos llenos de Él, de Su Luz (or, אוֹר), para con ella entender conscientemente lo que de otra manera y sin su guía no podemos siquiera imaginarnos, ya que el Espíritu de la sabiduría y el entendimiento, biná que para los creyentes es nuestro Señor Jesucristo, es quien nos posibilita el acercarnos a ese Haz de Luz a través de nuestra Fe, para que realmente estemos bajo la sombra del altísimo, siendo guiados por Él. 

No es coincidencia que en el hebreo original, la palabra para entendimiento, o sabiduría, sea biná (בינה) termino que se refiere no solo al conocimiento de los hechos aprendidos desde el aprendizaje o los libros, sino que nos habla de una verdadera sabiduría obtenida por medio de la iluminación espiritual, esa que solo se logra acercándonos al haz de Luz del Creador, viviendo bajo su sombra, reconociendo así que Él nos creó con un propósito y por lo tanto, debemos dejarnos guiar de Él teniendo Su palabra como manual de vida.

Nuestra inteligencia poco tiene que ver con esa sabiduría y por ende, son más nuestros desconocimientos, por lo cual nos cuesta comprender incluso lo que es la justicia divina, su misericordia y por ello vivimos cuestionándole, quejándonos, ya que no entendemos siquiera todo lo que nos otorgó Él a través de la vida (Jaim, חַיִּים), fruto que no logramos si quiera sospechar el cuadro completo de la creación, siendo necesario que le demos nuevos significantes a nuestras palabras para poder encontrarle otro sentido a esa recompensa eterna que desdice de un supuesto castigo temporal que difiere de Sus  propósitos.

El Texto de Textos nos revela en II de Corintios 4:4, “en los cuales el dios de este mundo ha segado el entendimiento de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen del Creador”.

Oremos para poder comprender todo lo que significa ser a su imagen y semejanza.

Leave A Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *