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Mi Kabbala – Kislev 3, 5786 – Domingo 23 de noviembre del 2025

¿Corrección?

El Texto de Textos nos revela en Job 5:17, “He aquí, cuán bienaventurado es el hombre a quien el Creador reprende; no desprecies, pues, la disciplina del Todopoderoso”.

La Biblia nos habla continuamente de la necesidad de corregirnos (yāsar, יָסַר) expresión que nace del concepto (mûsār, מוּסָר): cambio de actitud, Tikún según creencias judías que implica no solo el reconocimiento de nuestros errores, fruto de nuestra desobediencia y del pecado original, sino la búsqueda del perdón de nuestro Creador gracias a la dirección y guía de Su palabra, mandatos, que nos alejan de la maldición de rodearnos de resentimiento que generan adversidades y conflictos, razón de peso para buscar ese cambio en nuestros comportamientos que nos permitan tomar el control de nuestros pensamientos, palabras y actos.

Debemos aportar en la reparación del mundo: Tikún Olam (תיקון עולם), para lo cual debemos revisar muy bien esas costumbres egoístas y nuestras interrelaciones impuras las cuales van en contra de Sus preceptos y mandatos, llevándonos a llamar bien a aquello que está mal, historia terrenal humana que denota el cómo hemos perdido el equilibrio Espiritual, siendo preciso retomar esos principios y valores divinos en vez de promover una serie de normas mundanas que solo reproducen explotación, perdición y sufrimientos, dentro de un sistema económico que recompensa a quien se cree más vivo, pasando incluso por encima de nuestras leyes, lo que hace que buena parte de lo que mal se denominan hoy como tradiciones se enfoquen en llevarnos a vivir de espaldas a esa Fe. 

Corrección que debe incitarnos a dejar de ser negligentes para reorientar a nuestras nuevas generaciones de tal forma que les demostremos la importancia de controlar nuestra voluntad, para que no sea el libertinaje pecaminoso el que cogobierne nuestras relaciones y por ende nos genere todo tipo de desenfrenos, cuando debemos es enfocarnos en Él y Su autoridad acercándonos cada vez más a Su plan, el mismo que clama por que nos aislemos de esa codicia, envidia, bajos deseos, pasiones, y todo aquello que prevalece producto incluso de un lenguaje vulgar que nos contamina, confundiendo lo que es una vida digna, quizá por ello el pueblo Judío forma a sus nuevas generaciones en la Halajá (הֲלָכָה).  

En nuestro corazón reinan (Limloj, למלוך)  deseos egoístas, que es necesario revisar y por ello, debemos asumir esa necesidad de purificarnos hasta alejarnos de nuestros pecados, por lo cual no podemos confundir aquella visión que habla de ser tolerantes, con la perdida de todo tipo de principios, como tampoco podemos seguir pensando que algunos abusos de quienes posan de autoridades o de religiosos nos dan razones para alejarnos de los mandatos y preceptos divinos, por el contrario, es tiempo de entender que corregir esos comportamientos, es una de las principales tareas encomendadas en Su manual de vida.

Josías (יאשיהו): al que el Creador ayuda, nos llama a entender la importancia de corregir y asumir sus dones otorgados como una motivación a dar, a ser útiles, en vez de esperar solo recibir, acción que llevada al campo del amor exige también vincularnos con nuestros próximos y con el Creador, valorando Su obra, priorizando el hacernos responsables de nuestras intenciones, pensamientos, emociones y actos.

El Texto de Textos nos revela en II de Timoteo 3:16, “Toda Escritura es inspirada por el Creador y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia”.

Oremos para que el Creador nos corrija y nos guie a través de su Santo Espíritu.

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