
MI Kabbala – Shevat 14, 5785 – Miércoles 12 de enero del 2025
¿Infinito?
El Texto de Textos nos revela en Isaías 10:1, “!!Ay de los que dictan leyes injustas, y prescriben tiranía, 2 para apartar del juicio a los pobres, y para quitar el derecho a los afligidos de mi pueblo; para despojar a las viudas, y robar a los huérfanos!”
Fuimos creados por un Ser omnipotente y omnipresente, Eyn Sof, אֵין סוֹף, visión que nos debe permitir entender que nuestras medidas humanas producto de un lenguaje sesgado, limitado y finito no puede siquiera imaginarse lo que Él es, como tampoco Su obra, por lo que por más teorías, explicaciones, interpretaciones o elucubraciones que expresemos no tenemos la capacidad de explicar lo inexplicable, siendo necesario que coexistamos en un mundo de misterios, por fe, la misma que nos revela a través del estudio de las letras originales hebreas y la gematría numérica lo oculto.
Jet, het, heth, ח, J de nuestro español, se asocia para los estudiosos con el número ocho, proyectándonos una simbología que nos incentiva a hacernos conscientes que las cosas pueden extenderse, transformarse y encontrar nuevos significados siempre y cuando tengamos en cuenta las leyes naturales y el equilibrio que estas generan, es por ello que het nos denota una especie de muro que nos coloca en alerta al respecto de hasta dónde podemos llegar, siendo ese número una visión de la perfección del Creador, de la nueva vida que nos espera, de un nuevo comienzo, de un cielo nuevo, al mostrarnos a través del todo ese apéndice del concepto de infinito.
Estamos inmersos en el mundo de lo finito, dentro de lo infinito y aunque no podemos asimilar lo que es Él, desde nuestro mundo social limitado, gebul, גְּבוּל, si podemos entender que todo tiene un orden y en el cada partícula posee una parte bien determinada y una función específica, por ende, los acuerdos o normas más que barreras o fronteras debemos entenderlos como delimitaciones que separando lo interior de lo exterior, nos indican la necesidad de ajustarnos a valores, deberes y derechos que cual recipiente nos permitan recibir para dar, atendiendo así el mensaje supremo del amor.
Los creyentes estamos llamados a la caridad Tzedaka, צדקה, que a su vez significa justicia, visión de Ser y Actuar, transformándonos a cada instante gracias a esos actos ajustándolos a Su plan, proyectos de vida acorde a los preceptos divinos, esos que nos ayudan a adaptarnos a la naturaleza de las cosas haciéndonos parte del Creador, unidad, que nos habla que nuestros intercambios se deben alinear a los mandatos divinos para que podamos avanzar guiados por el Espíritu Santo, lo cual sugiere una interacción constante entre lo material y lo inmaterial gracias a Su fluir perpetuo.
Así como José, יוֹסֵף, Jehoseph, Jehová añadirá, sirvió en la entrega a los Israelitas de la tierra prometida, su visión nos guía hacia esa nueva morada de energía infinita que solo apreciamos en pequeñas proporciones al promover está a través de nuestras relaciones, balanza fraternal que nos permite determinar, separar y extraer apartes de ese gran todo que hoy se protege, fruto de nuestro pecado, libre albedrio que se interpone a esa fuerza espiritual por nuestras divergencias pero que nos lleva a complementemos, siendo necesario que atendamos ese llamado celestial a vincularnos, a aportar.
El Texto de Textos nos revela en I de Pedro 3:12, “porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones; pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal”.
Oremos para nuestra finitud acepte su infinitud.



