
Mi Parashà – Génesis 14:21
Este versículo presenta una oferta del rey de Sodoma (מֶֽלֶךְ־סְדֹם, melekh Sedom), quien representa las fuerzas del egoísmo y el materialismo hacia Abraham, solicitándole un intercambio. No perdamos de vista que dicho rey simboliza la corrupción moral y la falta de conexión con lo divino. En este contexto, el rey de Sodoma actúa como un arquetipo de las fuerzas materiales que intentan seducir a Abram para que se concentre en la riqueza material, dejando de lado lo que realmente importa: las personas, o lo que es igual, el alma.
La propuesta de devolverle las personas (תֶּן־לִ֖י הַנֶּ֑פֶשׁ, ten-li hanefesh), nefesh (נֶּ֑פֶשׁ), con un valor de 430, en hebreo se traduce como “alma” o “vida”. Este término se refiere a uno de los niveles más bajos del alma, relacionado con los instintos y la vida física. Nos recuerda que lo que el rey de Sodoma está pidiendo es quedarse con las almas, lo que representa un intento de apropiarse de las vidas de las personas, desvinculándolas de su aspecto espiritual superior.
Al ofrecer a Abram los bienes materiales, el rey está proponiendo un intercambio entre el alma y la riqueza material, una oferta típicamente egoísta y materialista. Por ello, la expresión “Toma para ti los bienes” (וְהָרְכֻ֖שׁ קַ֥ח לָֽךְ, veharechush kach lakh), rechush (רְכֻשׁ), con un valor de 604, que representa las posesiones materiales, debe entenderse desde la visión de que las riquezas materiales, al no estar alineadas con un propósito espiritual, pueden llevar al egoísmo y a la desconexión del alma.
Al ofrecer a Abram quedarse con los bienes, el rey de Sodoma está sugiriendo que Abram se enfoque en lo material, ignorando lo que realmente es valioso: las personas y sus almas. Y es que el valor numérico de nefesh (430) y rechush (604) muestra que, aunque las posesiones materiales pueden parecer más valiosas o cuantiosas (reflejado en su valor numérico superior), lo que realmente tiene un valor duradero y profundo es el alma.
Esta distinción refuerza el mensaje cabalístico de que lo material nunca debe reemplazar lo espiritual. Por ello, este versículo refleja una lucha entre lo material y lo espiritual, en donde el rey de Sodoma está ofreciendo a Abram una elección entre lo material (los bienes) y lo espiritual (las personas o las almas). Esta oferta nos recuerda la tentación constante de centrarnos en las riquezas materiales a expensas de lo que realmente importa: el bienestar de las almas y la conexión espiritual.
Este versículo nos invita a reflexionar sobre nuestras propias decisiones y cómo equilibramos las necesidades materiales con nuestra vida espiritual.
Metatrón es una de las figuras más enigmáticas y elevadas dentro de la mística judía, especialmente en la Cábala y en la literatura hebraica apocalíptica y merkabá (mística del trono).
Metatrón es un ángel supremo, a veces llamado el “príncipe de la Presencia” (Sar haPanim) o el “escriba celestial”. Es considerado por muchos cabalistas como el ángel más cercano a Dios, ocupando una posición única en la jerarquía celestial.
Y aunque en estos textos no se menciona directamente como si en el apócrifo 3 Enoc (también llamado “Libro hebreo de Enoc”), en donde se dice que Metatrón es Enoc, el patriarca bíblico, quien fue transformado en ángel tras ser llevado al cielo (Génesis 5:24), si esta claro como en el caso de Melquisedce que estos seres hacen parte de los nombres que tienen una estatura cósmica de “seiscientas miríadas de parasangas”.
El “ángel Metatrón” que se sienta en el cielo — algo escandaloso para la teología judía porque solo Dios se sienta en el cielo nos habla igualmente de nuestro redentor Jesucristo por lo que es claro que es otra de las formas de nuestro Creador manifestado.
Metatrón es mencionado como el “pequeño YHVH” (יהוה קטן), lo que sugiere que es un reflejo del Santo, Bendito Sea en el mundo inferior. Se le asocia con la Sefirá de Tiferet o con la de Yesod, dependiendo de la escuela cabalística.
El origen del nombre no está claro. Algunas teorías:
Del griego: meta-thronos (μετά-θρόνος) = “el que está detrás del trono”.
Del latín: metator, un guía o mensajero.
Nombre secreto: Algunas tradiciones cabalísticas dicen que “Metatrón” es un nombre celestial que no tiene equivalente humano ni traducción directa.
FUNCIONES DE METATRÓN
Escriba celestial: Registra las acciones de la humanidad en los Libros del Cielo.
Guía de almas: Conduce a las almas en su paso por el mundo celestial.
Intermediario: Actúa como puente entre el mundo divino y el mundo creado.
Ángel de la presencia: Habita junto al trono de Dios.
Sustenta la creación: Según el Zóhar, canaliza la energía divina hacia los mundos inferiores.
Voz de Dios: Algunos textos lo describen como el portavoz divino o la voz que habla con Moisés desde la zarza ardiente.
En la estructura de las Sefirot (el árbol de la vida cabalístico), Metatrón se asocia con:
Yesod (fundamento): canaliza la energía espiritual hacia Malkut (el mundo físico).
Keter (corona): en su rol más elevado, representa la conexión directa con la voluntad divina.
También se relaciona con el Árbol de la Vida en su forma oculta o secreta, como una figura que conecta todos los canales de energía divina hacia la creación.
El llamado “Libro de Metatrón” es un conjunto mítico de registros celestiales donde se anotan las acciones humanas.
Este libro es parte del concepto de juicio celestial en Rosh Hashaná y Yom Kipur, donde los actos de cada alma son revisados.
Algunas interpretaciones lo consideran:
Una emanación directa de Dios, sin ser Él mismo.
Una forma de Logos o Verbo divino, parecida a conceptos cristianos del Cristo preexistente.
En ciertos círculos esotéricos, Metatrón es casi una “imagen divina visible”, algo extremadamente raro en el judaísmo, que enfatiza la unicidad e invisibilidad de Dios.
Aunque el cristianismo tradicional no lo menciona explícitamente, algunos estudiosos han notado paralelos interesantes entre Metatrón y Jesucristo en su rol místico:
| Rol | Metatrón | Jesucristo |
| Intermediario | Sí | Sí |
| Voz de Dios | Sí | “Verbo hecho carne” |
| Eterno / elevado | Sí, tras transformación (Enoc) | Sí, eterno Logos |
| Sumo sacerdote celestial | A veces | Sí (Hebreos 7) |
| Guía espiritual | Sí | Sí |
En ciertos círculos místicos cristianos y gnósticos, Metatrón ha sido interpretado como una figura precursora del Cristo celestial, aunque esto no forma parte de la doctrina oficial.
Ambas figuras:
Son atemporales o no sujetos a muerte.
Representan un puente entre lo divino y lo humano.
Tienen atributos de sacerdocio eterno.
A veces, en la Cábala más esotérica, se consideran manifestaciones del Adam Kadmon (el arquetipo del humano divino).
| Aspecto | Metatrón |
| ¿Quién es? | Ángel supremo, escriba celestial, guía espiritual |
| Origen | Enoc transformado (según 3 Enoc) |
| Función | Intermediario entre Dios y la creación |
| En la Cábala | Canalizador de energía divina; asociado a Yesod o Keter |
| Nombre | De origen incierto; posiblemente “tras el trono” |
| ¿Es Dios? | No, pero es su representante más elevado |
| Parallelos | Melquisedec, Logos, Cristo celestial |



