
Perlas Cotidianas – Hablar?
Fuimos creados por la Palabra del Creador, para recrearnos en esta Su obra (מַעֲשֶׂה, maaseh) a través de nuestras palabras.
Hasta nuestros números nos hablan de ese infinito Pi (Π, π) que significa su deidad.
Una perla cotidiana nos reitera que, la palabra es energía espiritual, vibración divina. Usarla bien es crear luz; usarla mal es crear caos.
Nuestros ojos (Ayin, עין) traducen Su palabra en imágenes, que suponemos nuestra realidad.
Cuentan, que la oración (Tefilá), transforma mundos porque nuestras palabras provienen de letras sagradas que representan nuestra estructura espiritual.
Nuestra boca (פֶּה, peh) expresa todo aquello que gracias a Su aliento de vida reconocemos como existente.
El verbo (פועל, Poal) se hizo carne para que pudiéramos aprender a coordinar nuestro libre albedrio.
El Texto de Textos nos revela en Santiago 3:2, “todos fallamos mucho. Si alguien nunca falla en lo que dice, es una persona perfecta, capaz también de controlar todo su cuerpo”.
Amemos nuestras cotidianidade¿Hablar?
Fuimos creados por la Palabra del Creador, para recrearnos en esta Su obra (מַעֲשֶׂה, maaseh) a través de nuestras palabras.
Hasta nuestros números nos hablan de ese infinito Pi (Π, π) que significa su deidad.
Una perla cotidiana nos reitera que, la palabra es energía espiritual, vibración divina. Usarla bien es crear luz; usarla mal es crear caos.
Nuestros ojos (Ayin, עין) traducen Su palabra en imágenes, que suponemos nuestra realidad.
Cuentan, que la oración (Tefilá), transforma mundos porque nuestras palabras provienen de letras sagradas que representan nuestra estructura espiritual.
Nuestra boca (פֶּה, peh) expresa todo aquello que gracias a Su aliento de vida reconocemos como existente.
El verbo (פועל, Poal) se hizo carne para que pudiéramos aprender a coordinar nuestro libre albedrio.
El Texto de Textos nos revela en Santiago 3:2, “todos fallamos mucho. Si alguien nunca falla en lo que dice, es una persona perfecta, capaz también de controlar todo su cuerpo”.
Amemos nuestras cotidianidades… ¡Transformándonos…!s… ¡Transformándonos…!



