
Perlas Cotidianas – Seres vivos?
Nuestra alma tiene miedo de morir, porque sabe que debe rendir cuentas de cuánta Luz reveló.
Un entierro parece el final de la vida biológica, pero solo hace parte de un proceso de siembra espiritual.
Une perla cotidiana afirma que el cuerpo descansa en paz (Shalom), duerme esperando el despertar eterno inminente del alma.
Debemos “enterrar” a diario nuestro ego (deseos egoístas) para que pueda renacer gracias a la conexión con los demás.
Cuentan, que el Hueso de la luz es el insumo eterno para nuestra redención, para que el alma tenga un nuevo cuerpo.
Sanar el pasado como los patriarcas, es alinear nuestros valores con los suyos (Bondad, Rigor equilibrado y Verdad).
Nadie se redime solo; los patriarcas están enterrados en parejas y en comunidad.
El Texto de Textos nos revela en Juan 17:3: “Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti”
Amemos nuestras cotidianidades… ¡Transformándonos…!



