Reú vivió doscientos siete años (matayim shiv’ah shanah) después de engendrar a Serug, lo que sugiere que tuvo tiempo suficiente para guiar a su descendencia y asegurarse de que el conocimiento divino fuera transmitido correctamente. “מָאתַיִם שִׁבְעָה שָׁנָה” (Matayim shiv’ah …
Regularmente se pasan por alto estas genealogías y algunos nombres que, como el de Reú, alcanzaron su madurez para engendrar a los treinta y dos años (sheloshim ushnayim shanah), dándole la posibilidad a Serug de llegar a este plano. No …
La separación de la tierra que ocurrió durante la vida de Péleg no solo implicó una fragmentación en culturas y lenguas, sino que también permitió el nacimiento de diferentes formas de conocimiento, algunas de las cuales mantuvieron su conexión con …
Nuestros ancestros nos enseñan a buscar nuestra madurez espiritual antes de engendrar, entendiendo la vida no solo en términos de tiempo, sino también en términos de propósito, ya que nuestra historia debe conducirnos a un crecimiento integral, lo cual representa …
Releer estos capítulos sobre nuestra genealogía y el rol que desempeñaron dentro de esta cadena consanguínea nos debe permitir reafirmar que la longevidad es una oportunidad para madurar espiritualmente. Es la confirmación del propósito de multiplicarnos, otorgando a nuestra descendencia …
Cada nueva generación debe recibir ese legado espiritual, por lo que Éber, al engendrar a Péleg, cumplió con ese propósito como antepasado de una línea genealógica crucial en la historia espiritual de la humanidad, lo cual se traduce en transmitir …
Sélaj y Éber desempeñan un rol preponderante al tener una vida llena de propósito y misión espiritual. El recuento de su longevidad refleja todo lo que significa coexistir durante un largo periodo en pro de garantizar que nuestra descendencia mantenga …
Nuestro orgullo y arrogancia son peligrosos, especialmente cuando se refleja ese deseo incoherente de construir una torre que alcance el cielo, la cual simboliza nuestro erróneo esfuerzo por alcanzar la grandeza y la trascendencia sin la guía de nuestro Creador. …
Su plan nos habla de la continuidad de nuestras vidas, para lo cual debemos entregar a las nuevas generaciones ese legado espiritual. Por ello, Arpajsad, “אַרְפַּכְשַׁד”, cuyo valor gemátrico es 605 (א=1, ר=200, פ=80, כ=20, ש=300, ד=4), vivió cuatrocientos años …
La vida de Arpajshad y el nacimiento de su hijo Sélaj nos continúan simbolizando la importancia de la transmisión de la sabiduría divina a lo largo de las generaciones, tal como nos enseñó Sem, por ello la longevidad de Arpajshad …










