La Biblia, תּוֹרָה Torah como Manual de vida contiene las lecciones que necesitamos para no perdernos en la oscuridad de nuestras búsquedas. Nuestro entendimiento, בִּין, bin, se aclara gracias a las chispas de luz de Su palabra. Una perla cotidiana nos reitera que, …
La mejor manera de cubrimos, כָּסָה kasá, del vergonzoso pecado que nos alejó de Él es la obediencia. Las otras capas, aderet, אַדֶּרֶת, aunque pueden cubrirnos terrenalmente, solo nos recuerdan lo alejados que estamos espiritualmente. Con Su gloria, ADR, אדר, Él …
Él cubre תחופו, Tejup, nuestra vergüenza producto de nuestra desobediencia con la piel de Su amor. Es su sangre, דָּם, dam, la que se derramó para remedirnos, rescatarnos: salvarnos. Una perla cotidiana nos recuerda que “autoflagelarnos no es lo coherente …
La inocencia, תום, nos llama a no hacer daño o mal a nadie ya que somos responsables incluso de nuestras intenciones. Él nació Belén,בית לחם, Bet léjem, Casa del pan, para nutrir nuestras vivencias con frutos distintos al pecado. Una …
La oscuridad como el mal, רָע, rah, son conceptos que nos recuerdan lo que significa el alejarnos de Él. Tinieblas choshek, חֹ֫שֶׁך, kjoshék, que pueden ser eterna si no aprovechamos la posibilidad de ser parte de Su Luz. Una perla cotidiana …
Contamos con dos orejas para escuchar, Selah, סֶ֫לָה, para atenderle, para aprender lo que realmente significa el buen uso de nuestro lenguaje. La palabra babel, בבל, proviene de la misma raíz de balal, בלל, que significa confundido, así que es …
La esterilidad, aqár, עָקָר, es el impedimento celestial para traer más vida y luz a este mundo. Rubén, ראובן, como primogénito nos reitera que un hijo es una bendición para multiplicar Su luz. Una perla cotidiana nos pide “identificarnos como …
La letra hebrea Dalet ד, nos habla de esa armonía que reina en la creación y a la que nosotros nos debemos articular. Nuestro crecimiento integral requiere de una familia, de un hogar, una sociedad, que nos oriente para cruzar, …
Su hálito, aliento, soplo, viento: ruah (רוח), rūḥ, alimenta y anima nuestras vidas. Nacimos del vientre de nuestra madre, rejem (רחם), y debemos renacer del de la tierra. Una perla cotidiana nos reitera que “buena parte de nuestros traumas son …
El pecado, jata (חָטָא), mora en nuestro cuerpo llevándonos a hacer incluso aquello que reconocemos no es sano para nuestras vidas. Queremos cubrir, kasah (כָּסָה), con incoherencias ese vacío que solo podemos llenar con Èl y su amor. Una …










